Deportivo - Las Palmas |
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Peña Ri@zor. (18-5-2012, 0'23)
3 - Deportivo de La Coruña: Lux; Laure, Colotto, Zé Castro, Ayoze; Álex Bergantiños, Juan Domínguez; Bruno Gama, Valerón (Borja Fernández; min.67), Guardado (Pablo Álvarez, min.84); y Lassad (Riki; min.71). 1 - U.D. Las Palmas: Barbosa; Pignol, Herner, Juanpe, Corrales; David González, Javi Castellano; Sergio Suárez (Vicente Gómez; min.71), Vitolo (David Castellano; min.63), Francis Suárez (Randy; min.87); y Portillo. Goles: 1-0; min.7, Juan Domínguez. 2-0; min.11, Lassad. 2-1; min.35, Portillo. 3-1; min.73, Riki. Árbitro: Jaime Latre, de colegio aragonés. Mostró amarilla a Laure (min.3) y Colotto (min.86), por parte del Deportivo; y a Vitolo (min.49), Sergio Suárez (min.52) y Pignol (min.62). Riki revienta el suspense. EUGENIO COBAS. LA OPINION A CORUÑA. El partido parecía condenado a otro final apurado por el apretado 2-1 hasta que salió Riki y se encargó de reventar el suspense con un zurdazo directo a la escuadra de Barbosa. El zapatazo del madrileño, casi en su primera intervención (m.73), desató la fiesta en las gradas de Riazor. Por el triunfo, y a la vez casi por el ascenso, que podría quedar certificado matemáticamente el domingo en Jerez. El Dépor pudo dejar sentenciado el partido antes del descanso, sobre todo en una primera media hora frenética en la que arrolló a su rival, acobardado ante semejante empuje del líder. No esperó a madurar a la Unión Deportiva. Salió decidido a resolver lo antes posible y en sus dos primeras llegadas a portería logró otros tantos goles con los que puso el partido de cara. El primero, en el minuto 7, lo gestó Bruno Gama con una gran acción personal y lo culminó Juan Domínguez. El segundo, cuatro después, llegó gracias a un despiste defensivo en un córner sacado por Guardado. Los isleños esperaban el centro, pero el mexicano apostó por un envío raso en diagonal. Valerón dejó pasar el balón y Lassad remató a gol en semifallo. 2-0 en un abrir y cerrar de ojos, como en Soria. El escenario ideal para una gran fiesta en Riazor, anticipo de la del ascenso. Las Palmas, sin ritmo ni demasiada intensidad, siguió a merced del Deportivo. Solo Portillo inquietó algo con un disparo cruzado. El líder, a lo suyo, empezaba a gustarse ante su público. Olía a goleada. La superioridad local, con y sin balón, era aplastante. El Dépor dispuso de varias ocasiones claras para matar a su rival con un tercer gol que hubiera sido la sentencia. Lo acarició Colotto, a la salida de un córner, y también Guardado, incisivo desde las dos bandas. Sin embargo, el 3-0 se resistía y en una acción aislada la Unión Deportiva Las Palmas volvió a meterse en el partido. Portillo se encontró con un balón dentro del área y Colotto le dejó demasiado espacio para girarse y disparar. Nada pudo hacer Lux para evitar el 2-1 (m.35). Lo que parecía un encuentro plácido adquiría de pronto grandes dosis de incertidumbre, como tantas otras veces esta temporada. Quedaba toda la segunda parte por delante para mantener el tipo atrás y buscar el tercero, aunque poco antes del descanso Lassad estuvo a punto de firmarlo. Fue de nuevo a la salida de un córner, esta vez al segundo palo. Recibió el balón y se lo acomodó para disparar cruzado. Superó al meta Barbosa, pero no así al defensa Corrales, que evitó el 3-1 sobre la línea de gol. El Dépor se fue a la caseta con la sensación de haber perdonado la vida a su rival. Pero no era el día para lamentaciones sino para tener más confianza que nunca, como la que mostró Álex nada más comenzar el segundo acto. Arrancó con el balón en su propio campo, directo hacia la portería contraria, y tras combinar con Lassad buscó la escuadra desde la frontal del área. Barbosa, con una gran parada, evitó el golazo del coruñés. Sin hacer gran cosa en ataque, Las Palmas mantenía con el corazón en un puño a la afición coruñesa, que se llevó dos sustos antes de que Riki certificara la victoria y prácticamente el ascenso. Primero, una caída de Vitolo dentro del área tras un forcejeo con Laure; y poco después, una clara ocasión de Portillo que Ayoze abortó mandando el balón a córner. Fueron casi las únicas aproximaciones de los insulares en toda la segunda mitad. Se limitaron a esperar al Dépor por si sonaba la flauta y se encontraban con el empate en cualquier jugada aislada, como la del 2-1, pero Riki enterró sus ilusiones nada más saltar al campo. Tiró el desmarque y aprovechó el servicio de Juan Domínguez para fusilar a Barbosa. Ahí se acabó el partido. Las Palmas no pudo, ni tampoco lo intentó demasiado. Remontar un 3-1 en Riazor no está al alcance de muchos equipo en Segunda, prácticamente de ninguno. El Dépor se dedicó a nadar y guardar la ropa. Era lo que tocaba, mantener la posesión sin sufrir atrás. Lo hizo el líder a la perfección, sin renunciar a estirarse para redondear la noche con el cuarto. No hizo falta porque en la grada la fiesta ya se había desatado. Júbilo por una victoria que deja al Deportivo en disposición de sentenciar su ascenso el domingo en Jerez. |