Zaragoza - Deportivo


Peña Ri@zor. (5-5-2008, 18'27)
1 - Zaragoza. César, Paredes, Ayala, Aimar (65'), Sergio García, Oliveira, Celades (88'), Matuzalem, Zapater, Diego Milito (80'), Sergio.
Óscar (65'), Luccin (88'), Juanfran (80')

0 - Deportivo. Aouate, Manuel Pablo, Luis Filipe, Lopo, Coloccini, Pablo Amo, De Guzmán, Sergio, Riki (62'), Wilhelmsson(84'), Xisco (62').
Rubén (62'), Cristian (62'), Juan Rodríguez (84').

Arbitro : Teixeira Vitienes.

GOL :
1-0 : Min. 93. Ayala trás pase de Sergio García.

Ayala revienta el muro

EUGENIO COBAS. La Opinion Coruña.

El Deportivo se mostró firme durante noventa minutos, pero el gol de Ayala en el tiempo de prolongación echó por tierra el buen trabajo de los coruñeses, que ya acariciaban el empate. La derrota de anoche rompe una racha positiva de cinco triunfos seguidos y supone un frenazo momentáneo en las aspiraciones blanquiazules de estar en Europa la próxima temporada. El Zaragoza se jugaba la vida e hizo todo para ganar. El fútbol fue justo con el equipo maño, igual que las últimas semanas lo había sido con el Dépor.
Sólo los más optimistas se podían imaginar a principios de año que a falta de cuatro jornadas para el final de la Liga el Deportivo iba a saltar a La Romareda con los deberes hechos y en disposición de mandar al Zaragoza a Segunda, pero así de grande y de imprevisible es el deporte rey. El equipo coruñés ha pasado de deambular durante meses por las catacumbas de la clasificación a convertirse en un firme candidato a Europa. Y todo ello por obra y gracia del fútbol, un juego que a la larga suele ser justo con quien se mantiene fiel a sus ideas y no comete locuras. Eso hizo siempre Lotina, y con él sus futbolistas. Jamás perdieron el norte, todo lo contrario que el Zaragoza, mareado de tanto vaivén.
Hasta cuatro entrenadores distintos desfilaron esta temporada por el banquillo de La Romareda. Ayer le tocó mandar a Manolo Villanova, un veterano que sacó a toda su artillería para poner cerco a la meta de Aouate desde el minuto uno. Matuzalem, Aimar, Sergio García, Oliveira y Diego Milito. Los cinco a la vez y desde el inicio. Más pólvora, imposible, aunque las carencias del Zaragoza son otras: rigor táctico, seguridad defensiva y, sobre todo, el lastre que supone reunir bajo un mismo escudo a un grupo de futbolistas que juegan más para ellos mismos, cada uno para sí, que para el equipo. La afición aragonesa andaba mosqueada con tanta figurita, pero anoche enterró su hacha de guerra, o más bien la utilizó contra el enemigo elevando la temperatura del estadio y convirtiéndolo en un olla a presión incluso desde antes de que los futbolistas saltaran al campo.
El Dépor, centrado y a lo suyo, no se amilanó. Esperaba una salida en tromba de su rival, y vaya si la encontró. Espoleados como nunca por su público, los locales comenzaron el encuentro con el punto de mira fijo en la portería rival. Sin embargo, el equipo de Lotina aguantó bien el primer chaparrón. Sus hombres parecen haberse instalado en un estado de lucidez permanente. Tienen las ideas muy claras, saben a qué juegan y casi todo lo que hacen les sale bien, quizá por la tranquilidad que da tener la permanencia en el bolsillo. Anoche casi nunca perdieron el sitio, pero el Zaragoza pegó y pegó hasta arrinconar a su rival.
Alberto Lopo, duda hasta última hora por unas molestias en la rodilla, quiso arrimar el hombro en una cita tan importante. Europa bien merece un esfuerzo extra y hasta un punto de riesgo, debió de pensar el catalán. Volvió a ser de lo mejor del Dépor, como toda la defensa. Sergio García, mucho más entonado que Aimar, lideró el ataque maño desde la banda derecha, en la que Coloccini tuvo que multiplicarse para cubrir las espaldas de Filipe.
El dominio era local, pero la primera ocasión cayó del lado visitante. Llegó, cómo no, en una contra que Wilhelmsson condujo hasta el área rival para acabar combinando con Riki, pero su disparo no encontró portería. Sergio García, Diego Milito y Oliveira dieron la réplica con tres oportunidades seguidas, la más clara un cabezazo del brasileño. Aimar y de nuevo Oliveira volvieron a avisar antes del descanso, pero nadie fue capaz de mover el 0-0. El segundo acto comenzó como el primero. El Dépor, sobrio y ordenado, y el Zaragoza, tan volcado como su público. Hasta Sergio Fernández se atrevió a conectar una media chilena que a punto estuvo de sorprender a Aouate, pero fue Sergio García el que acabó de poner en pie a La Romareda. El joven dribló uno tras otro a cuatro rivales hasta plantarse en la portería. Milagrosamente, el balón no entró.
Lotina pedía calma mientras Coloccini requería las asistencias médicas en la banda. Por suerte, el argentino pronto se reincorporó a un encuentro que empezaba a estar loco. Loco, y abierto, como le gusta al Deportivo para matar en las segundas partes. Media hora por delante, y todo por decidir. Xisco dejó su puesto a Rubén sin haber rematado ni una sola vez a puerta, al tiempo que Cristian relevó a un Riki asfixiado.
El equipo coruñés cedió el balón de forma descarada al Zaragoza, que empezó a llegar al área de oleadas sin interrupción. Merecían más los maños, gafados de cara a portería pese a toda la pólvora que tenían en el campo. El público de La Romareda ya empezaba a desfilar cabizbajo hacia sus casas cuando Ayala, en tiempo de prolongación, marcó un tanto que vale media salvación.
El Deportivo tendrá que seguir remando en las últimas tres jornadas de campeonato si quiere cumplir su sueño de estar en Europa la próxima temporada. La Intertoto sigue estando en sus manos, siempre y cuando los coruñeses se apliquen en la recta final del campeonato.


Colabora con la Peña Web Ri@zor incluyendo tu comentario sobre este partido

Numero de peñista: Clave:

Comentario