Deportivo - Athletic


Peña Ri@zor. (14-4-2008, 19'12)
3 - Deportivo : Aouate, M. Pablo, Lopo, P. Amo, Coloccini, Filipe, Wilhelm. (61'), Sergio, De Guzman, Lafita (86'), Xisco (83').
J. Rodgz (86'), Riki (61'), Taborda (83')

0 - Athletic : Armando, Koikili, Amorebieta, A. Ocio (66'), Iraola, David López, Yeste, J. Martínez, Gabilondo, (75'), Garmendia (59'), Llorente.
Muñoz (66'), Cuéllar (75'), Aduriz (59')

Goles :
1-0 (31'): Coloccini, de cabeza en el área pequeña.
2-0 (64'): Sergio transforma un penalti sobre Riki.
3-0 (79'): Filipe culmina una contra perfecta.

Árbitro : Daudén Ibánez, del Colegio Aragonés. Amonestó a Koikili (19'), Lopo (48'), Manuel Pablo (69'), Amorebieta (74') y Riki (95'+).

Ya está, y de qué forma.

XOSÉ MANUEL MALLO. La Opinion A CORUÑA.

Ya está. El Deportivo alcanzó los 43 puntos necesarios para obtener la permanencia con una contundente y brillante victoria sobre el Athletic de Bilbao. La tercera consecutiva del cuadro coruñés. Es la primera vez en la temporada que enlaza tres. Lo hizo en el mejor momento. Un gol de Coloccini, gestado en la pizarra, un penalti transformado por Sergio y otro tanto de Filipe en una perfecta interpretación del contragolpe catapultan a los blanquiazules a una zona de la clasificación inusual para ellos esta temporada por debajo del décimo puesto. Un triunfo ante un clásico del fútbol español y con numerosos admiradores por estas tierras, a donde, además, suele llegar muy bien acompañado desde Vizcaya. Un partido de los de antes. De los de siempre.
Un encuentro en el que no se esperaban demasiados goles, tanto por la trayectoria de los dos equipos como por el dibujo que propusieron sus respectivos técnicos para iniciarlo. Pero el fútbol va muchas veces más allá de la pizarra. No se limita a ella. Es lo que posibilitó que el cuadro coruñés se anotase otra victoria en su feudo. La que le permite decir: por fin.
El partido se le atragantó al cuadro coruñés en el primer cuarto de hora. Fue el tiempo que tardó en acercarse y disparar a la portería de Armando. Los jugadores de Lotina se toparon enfrente con un adversario que partió con una disposición similar, que le permitía acumular hasta cinco futbolistas en el centro del campo para tapar todos los huecos de acceso a su portería. Javi Martínez se colocó por delante de la defensa de cuatro y por detrás de una línea de tres formada por David López, Garmendia y Gabilondo. A todos ellos había que sumar a Yeste, que se movía con libertad por la zona ancha, especialmente para hacer jugar a sus compañeros, pero también como bombero que acudía allí a donde era necesario tapar un hueco. Apenas había lugar para la penetración, pero los blanquiazules la la encontraron. Los movimientos constantes y continuos de Xisco fueron clave para iniciar el asalto a la meta rojiblanca. Su desplazamiento conllevaba con él a dos defensores que provocaban un espacio importante que tendía a ocupar los futbolistas llegados desde los costados y los de atrás.
Independientemente de los goles y de su capacidad rematadora, Xisco se hizo con un sitio en la alineación titular merced a otras virtudes, quizás menos vistosas, pero igual de efectivas. Es la referencia en la vanguardia. En los momentos de apuro su figura siempre surge entre líneas para recibir y permitir la salida de la pelota desde atrás. Además, la mejoría sensible en la protección de la pelota, saber aguantarla a la espera de la incorporación de sus compañeros o tocarla a la primera al primera apoyo que recibe, le da una celeridad al fútbol blanquiazul que permite sorprender a los adversarios, ayer al Athletic, que se vieron incapaces de anular al atacante canterano. Eso que utilizan la misma arma en su juego ofensivo. Fernando Llorente suele actuar de manera muy similar. En San Mamés hizo sufrir a los deportivistas. Ayer, aunque menos, también.
Son dos futbolistas que obligan también a fijar la segunda línea, la que se incorpora para sus dejadas o salidas. Falló el Athletic en eso y acertó el Deportivo. Riki se coló por uno de esos huecos imposibles y se fue al suelo cuando estaba en el interior del área. Penalti. La puntilla, porque Sergio volvió a asegurar desde los once metros como había hecho en los tiempos difíciles. Fue el gol que mató el partido. Llegó en un momento importante porque los bilbaínos se habían adueñado del balón y del juego. Pero este Deportivo nada tiene que ver con el de finales de 2006. Tiene confianza y seguridad, de ahí que sea capaz de hacer cosas inimaginables como la jugada del tercer gol, el del estreno de Filipe Luis con la camiseta del Deportivo. Lo hizo tras una galopada enorme de Riki, con un servicio magistral, y una todavía más larga carrera del brasileño. La culminación fue un toque sutil, lleno de elegancia y efectividad.
Fue la rúbrica a una tarde grande. Era el partido del ya está y así lo puede decir el Deportivo a pesar de que faltan seis jornadas todavía. Son dieciocho puntos, de los que muchos más van a ir a parar al casillero blanquiazul. Cuestión de sensaciones. Las que transmite este equipo. Lo decía con orgullo Miguel Ángel Lotina a lo largo de esta semana. El fútbol que desarrollan y la actitud que muestran sobre el terreno de juego son sus argumentos. Son las razones para caminar sin miedo hacia el cierre futbolístico.
Las que pueden servir para aducir que el ascenso todavía sigue, que la ambición tiene que ser mayor una vez olvidada la presión del marcador. Miguel Ángel Lotina apostó por un fútbol concreto desde su llegada a Riazor, una apuesta a la que no renunció ni en los momentos más complicados. Unas pinceladas distintas al diseño, pero con la misma filosofía es lo que llevó a su equipo a la posición que ahora ocupa. Hace cuatro meses jugó en el Ciutat de Valencia frente al Levante obligado a ganar. Sólo le valía la victoria para poder soñar. El sueño dejó de ser ronquido para convertirse en una realidad. La que habla de un equipo asentado, en pleno crecimiento y que interpreta con notable corrección todas las artes que permiten el dominio de este deporte.

Colabora con la Peña Web Ri@zor incluyendo tu comentario sobre este partido

Numero de peñista: Clave:

Comentario