Deportivo - R. Madrid |
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Peña Ri@zor. (27-2-2005, 21'53)
Deportivo de La Coruña: Munúa; Manuel Pablo, Coloccini (Romero, m.78), Andrade, Capdevila; Sergio, Mauro Silva (Scaloni, m.54); Víctor, Valerón, Luque (Fran, m.74); y Tristán. Real Madrid: Casillas; Raúl Bravo (Palencia, m.57), Pavón, Samuel, Roberto Carlos; Beckham, Gravesen, Zidane (Solari, m.27), Figo; Owen y Portillo (Celades, m.75). Goles: 1-0, m.7: Luque. 2-0, m.13: Pavón en propia meta. Árbitro: Losantos Omar (Comité vasco). Mostró tarjeta amarilla a Andrade (m.63) y Víctor (m.76) por el Deportivo; y a Gravesen (m.38) y Samuel (m.86) por el Real Madrid. El Depor vuelve a convertirse en la peor pesadilla del Madrid Alberto Torres - El Ideal Gallego Absolutamente incontestable. El Deportivo ganó al Real Madrid merced a un comienzo arrollador en el que consiguió dos goles antes del primer cuarto de hora. Después los de Irureta se dedicaron a controlar el partido y el cuadro blanco se limitó a tímidas llegadas que Munúa consiguió atajar con total sobriedad. Los precedentes a nivel particular eran excelentes ya que el equipo de la capital lleva catorce años sin ganar en esta esquina del mapa. Sin embargo la derrota ante el Betis y el rendimiento blanquiazul en casa no invitaban al optimismo, pero las dudas se despejaron muy rápido. El Deportivo sacó de centro y tuvo a los pocos segundos la primera ocasión de perforar la portería de Casillas. Era una premonición. A los siete de partido fue Luque, de cabeza, el que consiguió conectar con un medido centro de Sergio para desequilibrar el choque. Cinco minutos más tarde Pavón marcó en propia puerta cuando quiso despejar un centro de Víctor. Dos a cero; se acabó. Fin de la obra. Hay muchos que piensan que con tal resultado en menos de mil segundos de encuentro habría que lanzarse a por la goleada histórica, pero el equipo se echó atrás, dominando la situación pero dejándole la pelota al rival. Como quiera que los de Luxe tampoco están para mucho lujo el Deportivo controló con tranquilidad el partido, haciéndose acreedor en todo momento al triunfo. Pero cuando el aficionado ve estos encuentros suele acabar irremediablemente cabreado por el pasado, aunque con una sonrisa en la boca por el presente. El gesto es plácido por el ahora; se ha ganado al Real Madrid. Sin embargo siempre se echa la vista a lo precedente y queda constatado que en muchísimos partidos los jugadores perdieron por falta de actitud. Está clarísimo. Si Víctor jugase toda la Liga contra su ex equipo sería balón de oro, por poner un ejemplo. Ayer el Deportivo saltó al campo como un lobo hambriento, a la yugular del rival, y le hizo sangrar con dos certeros zarpazos cuando la pelea acababa de empezar. A ver si con el Getafe y con el Málaga el equipo se muestra de esta forma, porque si lo hace son seis puntos seguros. El problema es que en este Deportivo no se puede apostar por la regularidad. Aún no se han conseguido dos victorias seguidas, y desde luego ya va siendo hora. Pero en fútbol, ya se sabe, se vive una semana tranquila si el plantel ha conseguido una victoria; justo hasta el próximo partido. Lo que pasa es que el siguente encuentro es ya dentro de tres días con la visita al Coliseo Alfonso Pérez de Getafe, así que no hay ni tiempo para respirar. Mejor. Por si los deportivistas siguen con esta actitud de equipo y no se relajan como suelen hacer. |