Deportivo - Osasuna |
|
Peña Ri@zor. (14-9-2004, 17'43)
Deportivo: Molina; M. Pablo, César (Luque m.65), Andrade, Romero; Sergio, Duscher (Mauro Silva m.11 - Víctor m.57); Scaloni, Valerón, Munitis; y Pandiani. Osasuna: Sanzol; Izquierdo, Cruchaga, Cuéllar, Corrales; Puñal, Pablo García; Ortiz (Valdo m.52), Aloisi (Expósito m.63), Moha (Delporte m.46); y Milosevic.. Goles: 1-0 m.19 Pandiani; 1-1 m.56 Aloisi, de penalti; 1-2 m.62 Milosevic; 1-3 m.81 Milosevic. Arbitro: Moreno Delgado (C.Catalán). Expulsó por doble amarilla a Izquierdo (m.59) y también amonestó por parte del Osasuna a Corrales (m.37), Pablo García (m.47) y Puñal (m.70). Alberto Torres / El Ideal Gallego Los que lo veían negro estarán esta mañana convencidos de que tenían razón, de que el Deportivo, sin savia nueva, es un conjunto previsible al que los rivales son capaces de frenar con dosis de orden, fuerza y un poquito de talento. Es lo que ocurrió en la tarde de ayer en Riazor. El Osasuna de Pamplona (que nunca había ganado en A Coruña) se impuso con justicia merced a una segunda parte en la que supo parar al Depor en el medio del campo, a veces con faltas sancionadas con tarjetas -que también valen- pero siempre con orden y sin descomponerse. Milosevic y Valdo hicieron el resto en ataque y el serbio anotó dos goles que dan tres puntos ganados a base de fútbol. El conjunto navarro destapó ayer el tarro de las esencias propias y de las carencias gallegas. Al Depor le falta ritmo en el juego, continuidad cuando tiene la pelota, rigor físico, presión al rival, actitud cuando se va ganando y no hay que relajarse, un líder claro... Muchos critican acciones puntuales de un Mauro Silva que sigue siendo fundamental hasta en su ocaso futbolístico. ¡Ay, cuando no esté el brasileño en el medio del campo deportivista! Al equipo le falta la fortaleza necesaria en la parcela ancha, donde se comienza a ganar y perder un partido, y parece que sólo el brasileño es capaz de aportarla. Ayer no se vio a Manuel Pablo sobre el terreno de juego, hasta Andrade no fue el de siempre, Romero acabó desquiciado, Sergio erró demasiados pases, Valerón no hizo ni una sola jugada de mención, Scaloni y Munitis no aportaron certeza en sus centros y Pandiani falló dos ocasiones claras para el Depor cuando todavía se marchaba con ventaja en el marcador. Con los cambios, y contra diez, Irureta buscó más profundidad al incorporar a Víctor y a Luque en el ataque manteniendo a Munitis y a Pandiani. Ni con ésas. Ya se sabe que no se ataca mejor por acumular hombres, sino por trabajar con ellos buscando soluciones y argumentos de vanguardia que el Deportivo nunca encontró ayer. En definitiva, la primera en la frente. La polémica entre Luque y Pandiani (o la pelea, para ser exactos) el que muchos vean al Depor demasiado débil, el propio hecho de no creer en sí mismos son obstáculos que pueden hacer tropezar gravemente al Deportivo. El consuelo que queda es que hay tiempo para reaccionar y que el miércoles ya hay partido europeo, pero vale la pena empezar a tapar agujeros. El equipo acabó con silbidos en las gradas y eso, en el primer partido de Liga, es sintomático de que algo no está funcionando como debiera. Por otra parte el hecho de que la plantilla sea tan corta hace que los problemas de Duscher y Mauro (lesionados en los minutos 11 y 55) se unan a los Tristán Fran y Héctor. Además Víctor también es duda, así que Irureta se puede encontrar con 16 disponibles (contando los tres porteros) para el partido del miércoles. Ahora toca vencer al Olympiakos, no perder en Bilbao y ganar a Valencia y Betis en casa para sumar siete puntos. Otros llevarán ya doce. Queda mucho por hacer para ser otra vez “Súper”. |