Deportivo - Monaco |
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Peña Ri@zor. (13-12-2004, 10'16)
Deportivo de La Coruña: Munúa; Héctor, Andrade, Pablo Amo, Capdevila; Duscher (Changui; m.80), Scaloni; Víctor (Luque; m.64), Fran (Valerón; m.64), Munitis; y Pandiani. Mónaco: Roma; Maicon, Squillaci, Modesto, Givet; Zikos, Bernardi, Evra (Pérez; m.61); Kallon, Saviola (Adebayor; m.69) y Chevantón (Farnerud; m.83). Goles: 0-1; m.21, Chevantón. 0-2; m.37, Givet. 0-3; m.39, Saviola. 0-4; m.55, Maicon. 0-5; m.75, Adebayor. Árbitro: Iouris Baskakov (Rusia). No mostró ninguna tarjeta amarilla. Noche de muertos vivientes Chaly Novo / El Ideal Gallego Amarga, dura, triste, humillante, vergonzosa, grotesca, lamentable... La despedida europea del Deportivo tiene algunos adjetivos más -todos negativos- que añadir, tras noventa minutos en los que los de Javier Irureta exhibieron falta de puntería, de garra, de corazón, de amor propio, de h... Ni tan siquiera hizo falta que este Mónaco, mucho menos brillante que el de la pasada edición, jugase el partido del año. Nada más lejos de la realidad. Seis lanzamientos a puerta, cinco fallos defensivos blanquiazules y otros tantos goles que confirmaron a este Depor como un equipo récord de la Liga de Campeones: único en la historia que deja la primer fase sin ver puerta. No obstante, el arranque no hacia presagiar tal hecatombe. El Mónaco cedió el balón y el terreno al Depor, que se empeñó en bombardear desde larga distancia a un Pandiani rodeado por los diez jugadores visitantes que se movían por detrás del esférico. El escaso peligro blanquiazul llegaba por la poco explotada banda izquierda, por donde daba la impresión que Munitis, Capdevila y, ocasionalmente, Fran podían hacer algo bueno. El Mónaco, viendo el juego monocorde del Depor, decidió salir de la cueva. Chevantón, que no lo había logrado antes por mor de dos fueras de juego justitos, se coló como Perico por su casa entre Amo y Andrade y tampoco encontró oposición en Munúa. Este tanto no espoleó al Depor, que siguió jugando igual (de mal). Un despeje erróneo de Héctor a la salida de un córner dio paso al siguiente acto de la tragedia: voleíta de Givet y Munúa que sólo puede ver como se cuela. Sin apenas tiempo para asimilar el segundo mazazo, una inocente pérdida en la medular pone el cuero en los pies de Chevantón, que a su vez lo pone en los de Saviola, el “Conejo” se va raudo y veloz y bate por bajo a Munúa. A la vuelta de vestuarios cambió notablemente el panorama. Salida en “trombita” del Depor y cuatro ocasiones -Pandiani, por dos veces, Duscher y Héctor- en apenas cinco minutos. Pero el Mónaco ni se inmutó. Sabía que el Depor no iba a dar para más. Y acertó. Para muestra, el cuarto gol del Mónaco, un canto a la inoperancia defensiva: Maicon remata a la salida de un córner ante la absorta mirada de Amo, Andrade y Múnua, a un metro de la raya y ¡con el pie! Aún hubo un quinto. Y éste si fue malo. Entre medias, Javier Irureta expuso a un posible percance a dos jugadores vitales en sus esquemas, Valerón y Luque, a los que dio entrada en el terreno de juego con todo el pescado ya vendido. ¿Por qué? El último clavo en el ataúd blanquiazul lo puso, tras una gran jugada de Chevantón, un Adebayor que después perdonó el 0-6 a puerta vacía. ¿Lo mejor? El comportamiento de una afición sin fuerzas para ensañarse y que esta pesadilla europea por fin se ha acabado. The End. Borja Ponte Blanco. (19-2-2005, 14'36) fas |