Deportivo - Liverpool |
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Peña Ri@zor. (11-11-2004, 11'46)
Deportivo: Molina; Héctor (Scaloni; m.65), César (Pablo Amo; m.46), Andrade, Romero; Sergio, Duscher; Víctor, Valerón, Luque; y Pandiani (Tristán; m.59). Liverpool: Kirkland; Josemi, Hyypia, Carragher, Traoré; Hamann, Biscan; Luis García (Xabi Alonso; m.91), Kewell (Finnan; m.58), Riise; y Baros (Sinama; m.84). Goles: 0-1; m.14, Andrade en propia meta. Árbitro: Wolfgang Stark, alemán. Mostró tarjeta amarilla a Carragher (m.57) y Hyypia (m.81) por parte del Liverpool; y a César (m.37) y Andrade (m.76) por parte del Deportivo. El Deportivo casi se despide de la Liga de Campeones Oscar Aguilar Núñez - Marca Nueva noche negra en Riazor. Y ya van muchas en la presente temporada. El feudo deportivista ha dejado de ser un estadio inexpugnable. El conjunto de Jabo Irureta no es más que una sombra de aquel 'Superdepor' y parece confirmarse lo que muchos adivinan pero pocos se atreven a confesar. Se acaba un ciclo magnífico. La directiva debe pensar en una renovación que devuelva la frescura, las ideas y el entusiasmo tanto a los aficionados como al propio equipo. Hace dos meses que el cuadro gallego viene tropezando en los mismos errores. Si en este deporte hay un lastre que se paga caro ese es el bloqueo mental. Y en esa peligrosa situación parece inmerso el combinado coruñés. No es normal que los mismos futbolistas que fueron capaces de marcarle cuatro goles al Milan no hayan podido lograr ni un solo tanto en las primeras cuatro jornadas de la presente edición de la Liga de Campeones. Ante el Liverpool, los blanquiazules mantuvieron el control del balón y evidenciaron algunos síntomas de mejoría. Pero, ¿de qué sirve tener el esférico si no se sabe qué hacer con él? En defensa, Andrade está muy lejos de aquel defensa que se ganó la admiración de toda Europa hace un año y César no quiere confirmar los pronósticos que le señalaban como uno de los centrales más prometedores de España. En el centro del campo, Valerón sigue desaparecido y sólo Sergio parece tener ciertos recursos. La poca claridad y la ausencia de un futbolista que se mueva entre líneas hace que el Deportivo sea un conjunto inocente, romo y previsible. Las bandas no existen y Pandiani ha perdido la garra y la lucha que le llevaron a convertirse en uno de los jugadores más queridos por la afición. Susto inicial Apenas se necesitaron quince segundos para ver cuál iba a ser la tónica general del partido. Un pase largo de Luis García sorprendió mal colocada a la zaga local y dejó solo a Milan Baros ante Molina. El checo quiso regatear al cancerbero pero éste despejó con acierto y limpieza. Aunque los herculinos adelantaron sus líneas y comenzaron a buscar las inmediaciones del área de Kirkland, sus contadas llegadas carecieron de mordiente. Cuando las cosas vienen mal dadas, todo se vuelve en contra. Y eso fue lo que sucedió en el minuto 14. Hamann recuperó un balón en el centro del campo y se deshizo de dos rivales. Forzado, abrió hacia la banda izquierda por dónde penetraba libre de marca Riise. El noruego centró al área y, en su intento por despejar, Andrade metió el pie e introdujo el balón en su propia portería. Se pueden criticar muchas cosas de este Depor. Lo que no se puede negar es que nunca baja los brazos. El problema es que cuando ni las cabezas ni las piernas responden hay que buscar otro tipo de soluciones. Los locales quisieron pisar el acelerador pero Molina y César evitaron que el propio Riise ampliara la ventaja de los británicos antes de llegar al descanso. Nada cambia en la segunda mitad Pablo Amo, Diego Tristán y Scaloni. Esa fueron las opciones elegidas por Jabo Irureta para tratar de variar el signo de un encuentro que alejaba a los gallegos de la Liga de Campeones. Pero no pudo ser. El Liverpool se sintió muy cómodo en todo momento y se limitó a esperar su oportunidad para salir a la contra y aprovechar la velocidad de Luis García y Baros. Los minutos pasaban y los anfitriones se ahogaban en su propia impotencia. Casi sin un tiro a puerta, casi sin ligar una acción bien hilvanada y con las prisas propias de un conjunto necesitado. Así terminó el choque y así se han puesto a fin a las esperanzas del Deportivo de mantener sus opciones de clasificarse para los octavos de final de la competición de clubes más importante del Viejo Continente. El Deportivo está a dos partidos de certificar su peor actuación en la Liga de Campeones. Sólo ha sumado dos puntos, es el único equipo que aún no ha marcado un gol y ocupa la última plaza en la clasificación de tiros a puertas. Con estas pobres estadísticas no es de extrañar que el grupo que dirige Jabo Irureta esté a un sólo paso de quedarse fuera incluso de la Copa de la Uefa. |