Deportivo - Mallorca |
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Peña Ri@zor. (30-10-2003, 16'38)
Deportivo: Molina; Manuel Pablo, Naybet, Andrade, Romero; Sergio, Duscher (Scaloni; m.78); Víctor, Valerón (Fran; m.61), Luque; y Tristán (Pandiani; m.63). Mallorca: Leo Franco; Cortés, Nadal, Niño, Olaizola; Campano (Marcos; m.73), Colsa, Nagore, Stankovic (González; m.71); Correa (Bruggink; m.83) y Eto'o. Goles: 0-1; m.75, Eto'o, de penalti. 0-2; m.88, Bruggink. Árbitro: Téllez Sánchez; del Colegio Catalán. Mostró tarjeta amarilla a Duscher (m.10), Fran (m.74), Naybet (m.74), Luque (m.79) y al técnico Javier Irureta (m.75) por parte del Deportivo; y a Stankovic (m.11), Correa (m.29), Nagore (m.78) y Marcos (m.82) por parte del Mallorca. El precio de la relajación Alberto Torres / El Ideal Gallego Así es el fútbol y por eso levanta pasiones. En un partido todo puede ocurrir, y ayer Riazor fue testigo de tal máxima balompédica para atestiguar fehacientemente que por muy endeble que sea o parezca el rival, si los mejores se relajan acaban perdiendo. Irureta ya había avisado de que no quería que esto ocurriese y, aludiendo a sus símiles con el ciclismo, matizó a jugadores y prensa su deseo de “no perder en el llano lo ganado en la montaña”. No sólo se perdió, si no que se pincharon las dos ruedas de la bicicleta blanquiazul, pues el Depor desperdició una oportunidad de oro para tomar cuatro puntos de ventaja a sus seguidores más inmediatos en la lucha por la primera plaza de la clasificación. Mejor ahora, eso sí, que más adelante, ya que los jugadores del Deportivo habrán extraído la conclusión clara de lo que ocurre con el exceso de “tranquilidad” ante un partido como el de ayer. En el futuro los deportivistas habrán de tener más cuidado por muy mal situado en la Liga que esté su rival, pues cualquier equipo del campeonato está capacitado para ganar en cualquier campo. Dentro del desastroso encuentro del colectivo, caracterizado por la falta de precisión, la permisividad ante los contrarios en disputas del balón, el ofrecimiento del terreno y la pelota al Mallorca o la nula puntería frente al marco de Leo Franco hay que precisar y personalizar en dos jugadores: Valerón y Tristán. Son dos piezas fundamentales para el equipo, por su calidad, decisiva y capaz de definir un partido con una acción que acabe en gol. En cuanto al canario, simplemente, ayer no estuvo en el campo. El propio Irureta se dio cuenta de ello y Valerón fue el primer hombre sustituido por el técnico a los sesenta minutos de partido. En lo que respecta a Diego Tristán, su falta de acierto fue también uno de los motivos por los cuáles el Deportivo no ganó ayer. Tuvo dos ocasiones muy claras en las que no acertó a batir la meta mallorquinista y esas jugadas podrían haber variado ostensiblemente el rumbo del partido. Luego apareció Romero para hacer un absurdo penalti y empezar a cavar la fosa del equipo deportivista. Así mismo asistió Riazor al primer partido de Liga en el que el conjunto coruñés no marca ni un solo tanto, a la primera victoria del Mallorca en Primera División en feudo herculino y también al primer triunfo en Marineda de Luis Aragonés, que nunca había conseguido ganar por estos pagos. En definitiva, para olvidar. En la primera defensa del liderato desde que éste ha vuelto para A Coruña echó una mano el Celta empatando en Valencia, cosas del fútbol. La segunda la hará el Depor el sábado en La Condomina. La lección está aprendida, así que se espera aprobar el examen. |