Deportivo - Valencia |
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Peña Ri@zor. (26-10-2003, 11'41)
Deportivo: Molina; Manuel Pablo, César, Andrade, Romero; Sergio, Duscher (Tristán; m.79); Víctor (Scaloni; m.69), Valerón, Fran (Luque; m.75); y Pandiani. Valencia: Cañizares; Curro Torres (David Navarro; m.62), Ayala, Marchena, Carboni; Albelda, Baraja; Rufete (Xisco; m.66), Aimar, Vicente; y Mista (Oliveira; m.78). Goles: 1-0; m.15, Valerón. 1-1; m.73, Mista. 2-1; m.80, Tristán. Arbitro: Undiano Mallenco; Navarro. Mostró tarjeta amarilla a Ayala (m.15), Baraja (m.45), Albelda (m.49) y David Navarro (m.79) por parte del Valencia; y a Duscher (m.47), Víctor (m.60) y Scaloni (m.84) por parte del Deportivo. El Depor toma el mando Alberto Torres / El Ideal Gallego Nadie dijo que el encuentro de ayer iba a ser fácil y, siguiendo el guión al dedillo, no lo fue para un Deportivo que se está acostumbrando a tener que emplearse muy a fondo para ganar sus partidos. El Valencia comparecía en Riazor con la vitola de equipo menos goleado de la Liga, de escuadra potente y recia desde la defensa a la delantera y, sobre todo, con la corona de líder y la fuerza que imprime el ser primero del campeonato. Desde el primer minuto quedó patente el ansia del equipo local por llevarse los tres puntos. El Depor jugó tan bien en la primera parte y con tanta contundencia que, por momentos, borró del campo a un ya de por sí desdibujado Valencia. La defensa rendía bien, con un César que no había jugado hasta ayer ni un solo minuto en Liga pero que se entendía sin problemas con Andrade. En el medio del campo Sergio y Duscher mandaban a placer, en las alas Víctor y Fran hacían diabluras y Valerón, además, se encargaba de poner el primer gol en el marcador antes de llegar al descanso. Con estas condiciones la reanudación se divisaba en el horizonte como un paseo triunfal, pero las arengas de Benítez surtieron su efecto y el Valencia empató el partido a falta de quince minutos de su conclusión. Así es el fútbol. La semana pasada la calidad no podía con el orden del Mónaco y hubo que ganar utilizando la potencia. Ayer, para ganar, Irureta tuvo que apelar a la técnica depurada y al coraje. El entrenador puso a sus tres delanteros sobre el terreno de juego y se quedó con un solo mediocentro -Sergio- en una arriesgada apuesta que culminó en acierto cuando Tristán anotaba el tanto de la victoria en un lanzamiento de falta desde el vértice del área. En los últimos minutos hubo de sufrir Riazor, como es lógico, pero el partido estaba ganado, pues ni el propio rival se quedó con fuerza ni ánimo cuando Diego consiguió romper la igualada. El Deportivo cierra una semana que pasará a la historia por haber conseguido dos lideratos de forma consecutiva, el de la Champions y el del campeonato doméstico. La posición de privilegio es efímera, sobre todo cuando dos rivales como el propio Valencia y el Real Madrid están a sólo dos puntos del equipo coruñés, pero tomar el mando de la Liga es muy significativo y no hace sino refrendar que el Deportaivo tendrá un papel preponderante en el desenlace del campeonato si mantiene el fenomenal nivel que está exhibiendo en este inicio competitivo. El fútbol, que no para, vuelve el miércoles con la vista del Mallorca a Riazor. De conseguir los tres puntos el Depor podría poner incluso más tierra por medio con sus inmediatos perseguidores. Por ahora blancos y chés ven la espalda del equipo herculino. Que dure. |