Celta - Deportivo |
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Peña Ri@zor. (4-1-2004, 12'11)
Celta: Cavallero, Angel, Cáceres, Berizzo (Vagner m.63), Contreras, Sylvinho, Luccin, José Ignacio (Jandro m.80), G. López (Jonathan m.80), Jesuli y Milosevic. Deportivo: Molina, Scaloni, César, Naybet, Capdevila, Duscher, M. Silva, Víctor (Tristán m.83), Valerón (Sergio m.75), Luque (Fran m.68) y Pandiani. Goles: 0-1, m.15: Luque; 0-2, m.42: Víctor; 0-3, m.71: Víctor; 0-4, m.79: Víctor; 0-5, m.87: Tristán. Arbitro: Pérez Lasa (Comité Vasco). Mostró tarjeta amarilla a Contreras, Pandiani y Sylvinho. El Depor echa una mano Alberto Torres / El Ideal Gallego “Queridos Reyes Magos. No me traigáis nada. El de ayer sí que fue un regalo...” Los Magos de Oriente van a ahorrar este año. Las peticiones que se envíen desde A Coruña serán en blanco y sólo para felicitar las fiestas; de pedir algo, nada, porque tras la exhibición de ayer, por estos pagos le gente ha quedado tan contenta que el regalo de Reyes llegó a Marineda tres días antes de lo esperado. Meterle cinco goles al Celta en Balaídos, con una superioridad aplastante, siendo la mayor goleada que encajan los olívicos en su casa en toda la historia celeste de Primera División, en un momento en el que los vigueses no están bien en la Liga, con problemas para el entrenador y el presidente... Cualquier aficionado deportivista lo firmaría, y prueba de ello, es que esta mañana los seguidores blanquiazules todavía tendrán una cara de incredulidad que pasará a la historia particular del fútbol en esta península que es una ciudad. Pero, como aficionados de buena fe, los coruñeses, lejos de mofarse del rival, están hoy especialmente contentos porque este primer partido del año marca un punto de inflexión -o debería- de cara al futuro del equipo deportivista. Jugar contra la presión y saber dominarla, así como contra el rival, no está al alcance de muchas escuadras. Era un derbi, y un partido de rivalidad como el de ayer suele tener mucho más que fútbol en la mente de los jugadores. Además, el Madrid había ganado su partido contra el Murcia y la victoria era obligada. Se consiguió a lo grande. En la primera parte el Celta demostró poca pegada. Dos contras del Deportivo pusieron el 0-2 en el marcador. La tranquilidad de los del norte era casi total porque el equipo sureño autodestruía sus jugadas con una enorme carencia de precisión. Sólo un par de salidas con incertidumbre de Molina pusieron en jaque a la defensa coruñesa. Con la ventaja de dos tantos se llegó al descanso. La reanudación prometía, porque si a algo le gusta jugar al Deportivo, es al contraataque. Y las contras volvieron a destrozar al Celta. Víctor, en dos ocasiones, (una de ellas con la inestimable ayuda de Cavallero) y Tristán, para poner el quinto, que nunca es malo, sentenciaron y hundieron al equipo celeste, dejándolo en una profunda crisis a todos los niveles pero, sobre todo, en la durísima Liga, en la que los blanquiazules tienen todavía muchas opciones. El equipo coruñés, con 36 puntos, iguala los números del año en el que se ganó el título. Con 11 victorias se consolida como una escuadra ganadora, y puede certificar una gran semana con un resultado interesante en Madrid y cerrando la primera vuelta con un nuevo triunfo frente al Racing de Santander en Riazor (una de las bestias negras del equipo en los últimos años). Mofarse de las desgracias ajenas no está bien, y nadie debe hacerlo. Pero se ha de entender a la afición coruñesa en su alegría. Porque esto es sólo fútbol. No hay que ir más allá. Y al fútbol juega mejor el Deportivo. |