Deportivo - Espanyol |
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Peña Ri@zor. (22-12-2003, 11'34)
Deportivo: Molina; M. Pablo, Andrade, Naybet, Capdevila; Sergio (Fran, m.59), Duscher; Víctor, Valerón (Scaloni, m.67), Luque; y Tristán (Munitis, m.75). Espanyol: Toni; Torricelli, Jarque, Domoraud, David García; Morales, Alex; Tayfun (Raúl Molina, m.73), Jordi Cruyff (Héctor, m.68), Maxi Rodríguez (Luismi, m.82); y Tamudo. Goles: 0-1, m.17: Jordi Cruyff. 1-1, m.45+2: Luque. 2-1, m.65: Torricelli, en propia meta. Árbitro: Esquinas Torres, del Colegio Madrileño. Mostró tarjeta amarilla a Jarque (m.41), y a Alex (m.90) por el Espanyol y, a Andrade (m.30), Naybet (m.33) y Víctor (m.71) por el Deportivo. Luque rescata al Depor Alberto Torres / El Ideal Gallego El Deportivo completa el año 2004 con una victoria pírrica, agónica, sufrida y nada vistosa ante el peor equipo de la Liga (cuando menos así lo indica la clasificación que ocupa). Riazor, otrora campo casi inexpugnable, en el que los locales ganaban con contundencia, en el que el público se divertía con los goles y el juego de su equipo, atraviesa un momento difícil. Los de Irureta parecen haberse aprendido al dedillo el guión de las últimas jornadas; lo repiten de memoria. Y es una película de terror. Como de costumbre el Deportivo salió literalmente dormido al terreno de juego y se vio sorprendido por un gol de Jordi Cruyff tras un error defensivo impropio de jugadores profesionales. Lo de costumbre. Toca remontar. El Espanyol jugó a placer en la primera parte y dispuso de las mejores ocasiones del partido. El Deportivo era un equipo pobre e indolente, sin recursos ni argumentos para darle la vuelta al partido. Sólo Valerón parecía utilizar el criterio a la hora de jugar el balón. Pero apareció Albert Luque. El delantero catalán, desterrado en la banda izquierda, fue el artífice de la victoria deportivista. Primero consiguió el tanto de la igualada segundos antes de llegar al descanso, después -en la reanudación- disparó a puerta sobre y Torriceli desvió el tiro alojando el esférico en la meta espanyolista. Mientras tanto Diego Tristán se desesperaba al no encontrarse a sí mismo sobre el terreno de juego y ver que los partidos pasan y no consigue marcar, algo que alimenta al delantero centro. Finaliza 2004 y lo hace, a pesar del mal partido, con el Depor en la tercera posición de la Liga, habiendo superado la barrera de los 30 puntos y con esperanzas intactas en todas las competiciones que disputa. Pero los aficionados se fueron ayer con mal sabor de boca de Riazor y, aunque lo que importa es estar entre los grandes, hay pequeños detalles que molestan sobremanera en la grada herculina. Irureta se llevó una pitada al retirar a Valerón del terreno de juego, Tristán también escuchó música de viento cuando abandonó el campo, el planteamiento fue cuestionado entendiendo el personal que el delantero más en forma en estos es Luque y debe de jugar en la punta de ataque del equipo... En definitiva, no se despidió el año como a todo el mundo le hubiese gustado: con un resultado contundente, una victoria con brillo y aplausos para todos. Pero hay tiempo por delante para lograr la comunión perfecta otra vez. Las vacaciones vendrán bien para descansar y recuperar fuerzas. El día 29 se vuelve al trabajo y el primer rival será el Celta de Vigo en Balaídos en vísperas a la noche de Reyes. El regalo de Navidad para la afición no ha sido excesivamente generoso por parte de los jugadores deportivistas, así que, en lógica, el plantel se dejará el resto para que los Magos de Oriente le brinden un buen presente a los seguidores coruñeses con una victoria ante el eterno rival en el derbi gallego. ¿O no? |