Valladolid - Deportivo |
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Peña Ri@zor. (9-12-2003, 14'26)
Valladolid: Bizzarri; Torres Gómez, Jonathan, Julio César, Marcos; Sales, Jesús (Ricchetti, min.52), Sousa (Caminero, min.73), Zapata (Chema, min.45); Oscar y Makukula. Deportivo: Molina; Héctor, Andrade, César, Capdevila; Scaloni, Duscher, Sergio, Fran (Víctor, min.81); Valerón (Munitis, min.70) y Tristán (Luque, min.73). Arbitro: Pérez Burrull (Colegio Cántabro). Amonestó a Oscar (min.22) y Bizzarri (min.59) del Real Valladolid Goles: 0-1 (min.50) Jonathan en propia puerta. 1-1 (min.65) Oscar. Alberto Torres / El Ideal Gallego Irureta tiene trabajo por delante, porque es una verdadera pena que jugadores de tanta calidad conformen un equipo que lleve varios partidos seguidos jugando tan mal al fútbol. Las últimas jornadas hablan claro de cómo atraviesa el Deportivo este tramo liguero. De los últimos siete partidos se ha ganado a Valencia y Real Sociedad con muchísimos problemas, empatado con Murcia, Betis y -ayer- Valladolid y perdido con Mallorca y Villarreal. Sequía absoluta Los coruñeses llevan 39 días sin marcar un gol en el campeonato doméstico, o lo que es lo mismo, seis partidos y 551 minutos sin ver puerta. Y la dinámica de juego es la de siempre. No hay soluciones. Una gran plantilla, pero falta la solvencia de otros momentos. Lo último bueno que pudo ver el aficionado fue el segmento de tiempo que va desde que Djalminha salió al campo hace siete jornadas contra la Real hasta que, en el mismo partido, se lesionó y no volvió a jugar. El resto ha sido fútbol ramplón, fallos generalizados, conformismo, falta de actitud... Así no se ganan ni partidos ni títulos. Ayer en Zorrilla se pudo ver la misma película, de serie B, que el espectador lleva tragándose en las jornadas precedentes. Juego intermitente, sin continuidad, el que no conduce a las victorias y, siguiendo el guión de otros partidos fuera de casa (los dos últimos) se consiguió un empate que -efectivamente- es mejor que no perder, pero el aficionado se queda esta mañana con esa cara de no saber qué decir de lo visto ayer sobre el gélido Zorrilla. Lo bueno del asunto es que si se hubiera conseguido la victoria ante el Villarreal, en la pasada jornada, el Deportivo estaría empatado con el Real Madrid; son tres los puntos que separan a los gallegos de los blancos. Queda mucha Liga para ganar y jugar bien, por este orden, pero últimamente ni se gana ni se juega bien. Ni se vence ni se convence. No se sigue el guión de aquel equipo que impresionaba sólo con saltar al terreno de juego. Falta empaque. Irureta tiene trabajo por muchas cuestiones, pero principalmente porque los jugadores evidencian una tremenda falta de continuidad y actitud en varias fases de los partidos, y si eso falla, por muy talentoso que sea el jugador, no hay fútbol. Pregúntenle a Queiroz si permite que Beckham salga a pasearse por el campo, por muy fenómeno y galáctico que sea. En este equipo se está empezando a evidenciar un mal que, por otra parte, no es ajeno a las últimas temporadas, pues hay momentos en cada curso deportivo en los que los blanquiazules caen en una apatía balompédica tan grande que pierden hasta sus propias señas de identidad. Hasta llegar al descanso navideño hay que jugar contra Málaga y Español en Riazor. Los seis puntos deben quedarse en Riazor. Menos es un desastre. También habrá que visitar el Bernabéu para jugar contra el Real Madrid pero, visto lo visto, de eso mejor no escribimos. |