Deportivo - Villarreal |
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Peña Ri@zor. (1-12-2003, 10'27)
Deportivo: Molina; Héctor, Andrade, Naybet, Romero; Sergio (Duscher; m.62), Mauro Silva; Víctor, Valerón, Munitis (Fran; m.76); y Luque (Diego Tristán; m.83). Villarreal: Reina; Javi Venta, Ballesteros, Quique Alvarez, Arruabarrena; Josico (Arzo; m.71), Martí, Coloccini; Belletti (Sony Anderson; m.62), Roger (Santi; m90 +3); y Jose Mari. Goles: 0-1; m.89, Roger. Arbitro: Téllez Sánchez; del Colegio Catalán. Expulsó por doble amonestación a Mauro Silva (m.42). Mostró tarjeta amarilla a Roger (m.32), Ballesteros (m.69), Josico (m.69), y Javi Venta (m.81) por parte del Villarreal; y a Sergio (m.56), Luque (m.56), Andrade (m.61), y Víctor (m.90 +4) por parte del Deportivo. Reacción débil y tardía Alberto Torres / El Ideal Gallego Al que se fía le suceden estas cosas. Cuando menos te lo esperas llega un equipo con muchas ausencias importantes, le das dos metros para que juegue, y los puntos vuelan. El Deportivo saltó al césped de Riazor con varios cambios en el once con respecto al partido victorioso ante el AEK de Atenas. Jugadores como Duscher, César o Capdevila parecían haberse ganado la continuidad, pero Irureta decidió prescindir de ellos para el choque ante el Villarreal. No es que fuera la principal clave del partido, pero sí contribuyó bastante al descalabro porque Mauro Silva estuvo demasiado desacertado (un día es un día) y acabó expulsado al ver dos cartulinas amarillas, y Naybet y Romero -por momentos- no se entendieron. El equipo, jugando once contra once, principió el partido a merced del Villarreal y lo cierto es que comenzó a mover el balón cuando se quedó con un jugador menos en el encharcado terreno de juego de Riazor. Como lo leen, se jugó con más actitud en inferioridad numérica. Llegados a este punto el aficionado se merece una explicación. Una de dos. O los jugadores deportivistas siguen aquella famosa máxima de Helenio Herrera de que se juega mejor con diez que con once -la recordarán los más veteranos tras un partido en Balaídos cuando el Deportivo se llevó los puntos con un jugador menos- o a la plantilla coruñesa hay que ponerle un despertador de campanas antes de salir al terreno de juego. Se está acostumbrando el aficionado a ver cómo el equipo sale a los partidos como quien se va “de tapas” por la calle de La Barrera. Falta espíritu. Es cierto que en la mayoría de las ocasiones los blanquiazules lo arreglan por su mayor calidad, pero en otras -y esta es la evidencia- llegan demasiado tarde para buscar la solución. Ejemplos no faltan esta temporada, y si no tomen nota: Dormidos en Pamplona, caen tres seguidos. Bostezando ante el Mallorca en casa, 0-2. Entre las sábanas en aquel principado de cuyo nombre nadie quiere acordarse, le cascan ocho... Se arregló contra el Valencia y contra la Real Sociedad, 2-1 y casi en el final del partido, y no se gana con claridad en Riazor desde la visita del Atlético de Madrid... Pero ayer, a falta de un minuto, marcó el Villarreal. La derrota ante los de Floro es consecuencia de lo que casi siempre le pasa al Deportivo. Como decimos en esta esquina del mapa, no se puede entrar en un campo de fútbol de la mejor liga del mundo “a velas vir”. Y aún así, que es lo impresionante del asunto, el equipo sigue a un punto de Valencia y Real Madrid y su pase a octavos en la Champins depende de sí mismo. Maravilloso. Porque cuando a este plantel le dé por jugar los noventa minutos, y no sólo desde que nota el agua por la cintura, se saldrá de la tabla. Cuando los deportivistas salgan lúcidos al campo no tendrán que desperezarse si le expulsan un jugador o le marcan un gol. Si les parece pueden ir empezando por salir despiertos en Zorrilla. Por si acaso. |