Murcia - Deportivo |
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Peña Ri@zor. (2-11-2003, 14'42)
Murcia: Juanmi, Juanma, Pedro Largo, Iban Cuadrado, Carreras, Acciari, Jensen, Luis García, Fredi (Julio Alvarez, m.72), Richi y David Karanka (Esnaider, m.72). Deportivo: Molina, Manuel Pablo, César, Andrade, Capdevila, Mauro Silva, Sergio (Duscher, m.76), Scaloni (Víctor, m.87), Luque (Fran, m.38), Valerón y Pandiani. Árbitro: Daudén Ibáñez (comité aragonés). Amonestó a los locales Ibán Cuadrado y Carreras, y por los visitantes a Manuel Pablo y Mauro Silva. Ni victoria ni espectáculo Alberto Torres / EL Ideal Gallego Qué bueno sería este empate si se hubiese ganado al Mallorca. Sin embargo, con la clasificación en la mano, sabe realmente a poco. Máxime si se atiene el lector a cómo consiguió el Depor el punto en La Condomina. Con juego rácano, defensivo, demasiado conservador. Ayer el aficionado deportivista ni vio fútbol ni una victoria. Cuando el equipo de tus colores no juega en los 90 minutos, pero gana con un gol de “chiripa” se apela a aquello de “por lo menos son tres puntos”. Ayer hubo que apelar a “el caso es tener salud”, porque el punto vale para poco en esta dura Liga en la que Valencia y Madrid no van a hacer concesiones y en la que puede que el empate de La Condomina pase factura al final de la temporada. A la hora de explicar el porqué del pobre bagaje hay varios factores. Irureta indicó que el terreno de juego estaba en malas condiciones, y es cierto, pero lo estaba para los dos equipos, y el Murcia (segundo por la cola) fue mucho más ambicioso que el líder de la Liga. La prueba evidente es numérica. El Deportivo tiró dos veces entre los tres palos durante todo el partido y el recién ascendido equipo pimentonero, cuatro, (y una al poste de David Karanka). Es demasiado poco bagaje para un equipo de Champions League que aspira a alzar el cetro del campeonato español, del que, comentan, es el mejor del planeta futbolístico. Aunque los positivistas dirán que por lo menos no se perdió, es inevitable el apelar a que se ha conseguido sólo un punto de los seis últimos. De todos modos también es de justicia decir que en la décima jornada el Deportivo está mejor que en las últimas temporadas y sólo en la 92-93, la del “Superdepor”, tenían los coruñeses un punto más que en la actualidad. Ahora urge olvidar la Liga, pensar en Mónaco y en la Champions e intentar ganar en el Estadio Luis II del Principado para dejar prácticamente sentenciado el pase a la siguiente ronda de la Liga de Campeones. Luego, el sábado, llegará la Real Sociedad para enfrentarse al cuadro coruñés en Riazor, en un partido en el que el Depor tiene que ganar necesariamente, pues se ha de recuperar el fortín coruñés en el que ningún punto puede escaparse, como ocurrió ante el Mallorca. Lo de ayer es para olvidar y pera sacar conclusiones inmediatas de cara al futuro, pues si hay que visitar campos en las condiciones de La Condomina con equipos que juegan de la misma manera, es menester buscar alternativas que pueden pasar por más contundencia en el medio del campo y un fútbol directo, pues no por hacer el balompié menos combinativo se dejan de ganar partidos de estas características. Pero lo más importante sigue siendo la actitud, porque sin ella no se ganan los partidos como el de ayer. |