Deportivo - Valladolid |
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Peña Ri@zor. (22-9-2002, 13'40)
Deportivo: Juanmi; Scaloni, Donato, Naybet, Capdevila; Sergio, Mauro Silva; Víctor, Valerón (Duscher, m.51), Fran (Héctor, m.67); y Makaay (Tristán; m.83). Valladolid: Bizzarri; Ricchetti, Gaspar, Mario, Marcos; Jonathan (Paña; m.46); Fernando Sales, Sousa (Pachón; m.76), Colsa, Oscar (Ciric, m.69); y Aganzo. Goles: 1-0; m.13, Makaay. 2-0; m.28, Makaay. Arbitro: Pérez Burrull, del Colegio Cántabro. Mostró tarjeta amarilla a Peña (m.47), por parte del Valladolid; y a Mauro Silva (m.50), por parte del Deportivo. Roy y Valerón se bastaron solitos Lucía Urresti • EL IDEAL GALLEGO Nadie se acordó del cansancio de Munich, ni del desgaste hecho en tierras alemanas. El Valladolid en ningún momento fue rival para un Deportivo inspirado, aunque mejor diremos para un Valerón inspirado. El jugador canario es un seguro de vida. Es un hombre tranquilo, tímido, poco amigo de los alardes públicos y nada de las sesiones fotográficas. Es una bellísima persona y además es un jugador de fútbol sí de otra galaxia. El martes, el Bayern no fue de otra dimensión, como decía Irureta, el que sí es un fuera de serie es Juan Carlos Valerón. El canario comenzó su recital en el minuto doce de juego. Se llevó a cuatro jugadores rivales dentro del área pequeña y su inseparable Makaay recibió un balón que era casi el cien por cien del gol. Roy templó, pensó lo que iba a hacer, recortó perfectamente al defensa que quedaba y se la colocó a Bizzarri, que acabó en el suelo por primera vez. Pero el espectáculo no había hecho nada más que empezar. Un cuarto de hora después del primer tanto, Víctor se saca un maravilloso pase del bolsillo y le pone un gran balón a Valerón. Éste acaricia el esférico con el tacto que pocos tienen en las botas y la mala suerte quiso que la pelota diese en el poste cuando todo Riazor gritaba gol. Hubiese sido un tanto más que merecido, pero el destino quiso que volviese a ser Makaay el que remachase el balón casi en la línea de gol. El holandés, sonriente, abrazó y besó a Valerón, que menos después de que “el mago de Arguineguín” le pusiese en bandeja los dos goles del equipo blanquiazul en la noche de ayer. Y después de este baile para dos, poco más hubo en el partido. Pero lo que sí también fue importantísimo fue el cumpleaños de Fran. El “gran capitán” celebró ayer su partido trescientos cincuenta en Primera División, y todos con el Deportivo. Fran salió desde el inicio con muchas ganas y con hambre de fútbol, dejó para la galería varios regates y se fue del terreno de juego entre una gran ovación y con la sonrisa del deber cumplido en este feliz aniversario. El equipo ha pasado el exámen de la Liga española con nota y ahora vuelve la reválida europea, esta vez contra el Milan de Rivaldo, que ayer no jugó en el Calcio pensando en el Depor. Los “rossoneri” esperan. |