Osasuna - Deportivo |
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Peña Ri@zor. (15-9-2002, 12'49)
Osasuna: Unzué; Yanguas, Cruchaga, Vidrio, Paqui; Puñal, Pablo García; Rivero (Alfredo, m.78), Gancedo, Antonio López (Moha, m.78); e Iván Rosado (Ochoa, m.78). Deportivo: Juanmi; Scaloni, César (Héctor, m.77), Naybet, Romero; Duscher (Sergio, m.60), Mauro Silva; Víctor (Diego Tristán, m.60), Valerón, Fran; y Makaay. Goles: 1-0, m.12: Vidrio. 1-1, m.74: Makaay. 1-2, m.75: Makaay. Árbitro: López Nieto, del Comité Andaluz. Expulsó al jugador local Puñal por doble amarilla (m.15 y m.84). Amonestó al local Paqui (m.27) y a los visitantes César (m.67) y Naybet (m.76). Makaay llegó a tiempo Alberto Torres • EL IDEAL GALLEGO Dos destellos de Roy Makaay fueron lo más positivo de un encuentro que parecía abocado hacia una segura derrota. El ariete holandés le dio la vuelta al choque en sólo dos minutos, cuando el deportivismo se frotaba los ojos ante el esperpento de partido realizado por su equipo. Es como para aprender la lección y pensar en que en el futuro hay que seguir limando los fallos que tiene el equipo. Ayer el Deportivo evidenció que, por momentos, su bisoñez ante el rival es directamente proporcional a la enorme calidad que atesora su plantilla. Parece a veces que este equipo está todavía en la pubertad futbolística, cuando sus componentes son figuras de talla mundial pero, sin embargo, la calidad vale para que sucedan estas cosas. Es la grandeza y miseria del fútbol que, en este caso, dio lo peor a Osasuna y brindó una importante victoria al Deportivo. En el amanecer de una competitiva Liga ya se posicionan dos vertientes de opinión bien diferenciadas. Las que desaguan en el temor al futuro y auguran tropiezos de escándalo y las que vierten sus aguas en el optimista “cuando juguemos bien, nos salimos”. Ni tanto ni tan poco. Ayer el Deportivo falló demasiado. Faltó anticipación, velocidad, precisión y control, tensión competitiva, colocación... Sin embargo Irureta acertó con los cambios -o haciéndolos a tiempo, que también es importante-. La entrada del segundo delantero -Tristán- y el cambio en el medio centro -Sergio- por Duscher y Víctor, proporcionó cierta frescura a la hora de trazar jugadas verticales de las que salieron los dos goles de Roy Makaay. Desde el minuto 11 de partido fue el equipo coruñés a remolque en el marcador y en los 73 y 74 dio la vuelta el delantero holandés al partido. Dentro de un optimismo lógico se puede pensar que el equipo se irá rodando poco a poco hasta llegar a un punto de fútbol convincente. Dentro del negativismo se podría decir que como se descuide lo más mínimo el Deportivo sufrirá demasiado con cualquier rival. Es entonces cuando llega la mejor opción: hay que ser realistas. Para que no sucedan este tipo de situaciones extremadamente peligrosas el equipo tiene que concienciarse y trabajar duro. La calidad sobra en el club. pero en esta Liga los equipos se van a emplear al mil por mil como si fuera la vida en cada envite. Lo mejor es escarmentar y comenzar a ascender desde cero. Si el trabajo es bueno los resultados llegarán por si solos. |