Deportivo - Barcelona |
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Peña Ri@zor. (17-11-2002, 14'45)
Deportivo: Juanmi; Scaloni, Héctor, Romero, Capdevila; Sergio, Mauro Silva; Makaay, Fran (Víctor; m.76), Amavisca (Acuña; m.26); y Diego Tristán (Luque; m.73). Barcelona: Bonano; Reiziger, Puyol, Frank de Boer, Navarro; Xavi, Cocu, Mendieta (Rochemback; m.62), Motta; Saviola (Dani; m.79) y Kluivert. Goles: 1-0; m.82, Scaloni. 2-0; m.85, Luque. Arbitro: López Nieto, del Colegio andaluz. Mostró tarjeta amarilla a Navarro (m.16), Cocu (m.40), Motta (m.43), Kluivert (m.50), Reiziger (m.82) por parte del Barcelona; y a Fran (m.72) por parte del Deportivo. Bastaron tres minutos Alberto Torres • EL IDEAL GALLEGO Van Gaal vino descaradamente a por el empate a Riazor. El partido ante el Barcelona fue idéntico al que hace quince días disputó el cuadro deportivista frente al Real Madrid. Los culés fueron un equipo ordenado en todo momento, con renuncias evidentes al ataque y con un planteamiento eminentemente defensivo. Con estas premisas el encuentro transcurrió como un partido habitual de empate a cero. El Deportivo intentó toda suerte de jugadas y todas ellas se estrellaron contra la muralla blaugrana, en la que Puyol fue un verdadero baluarte. Así las cosas, el choque sólo se podía decantar hacia el lado coruñés con dos armas: o garra, o calidad. Sucedió entonces que los de Irureta mostraron, precisamente, las dos claves que en ese momento eran necesarias para lograr el importante triunfo. La garra la puso Scaloni, con el 1-0 en el minuto 82. La calidad la aportó Luque colocando lejos del alcance de Bonano una asistencia de Víctor (2-0). Y la libreta de un Van Gaal demasiado cobarde en sus planteamientos se emborronó definitivamente con la sentencia coruñesa. Fue un partido cargado de sensaciones. Mauro cumplió 300 encuentros en Primera división. El Depor se anotó su sexto triunfo consecutivo en A Coruña ante el Barcelona. Se llega a la cifra de siete partidos sin perder, mientras que los culés llevan seis sin ganar y, lo más importante, se vuelve al camino de los tres puntos, olvidado desde hace algunas jornadas. El Deportivo ha conseguido imponerse a todo lo negativo que le ha sucedido esta temporada. Es algo que a veces se repite demasiado en los periódicos, cierto, pero hay que seguir destacando la capacidad de superación que tiene esta plantilla. La victoria ante el Barcelona es una prolongación de la gesta de Milán. La constatación evidente de un hecho. El equipo funciona y parece que van surgiendo los argumentos que desequilibran y otorgan los triunfos, la capacidad de reacción tan necesaria cuando los rivales ya saben cómo va a responder en ciertos momentos. Si esas diferencias se marcan, al igual que ayer, el equipo seguirá haciendo grandes cosas. Puede que lo mejor esté por llegar. Si los blanquiazules quieren, pueden. |