Alavés - Deportivo |
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Carlos Ferreiro. (24-9-2001, 3'6)
C. N. L. 1ª DIVISIÓN; TEMP. 01-02; JORNADA 4 MENDIZORROZA – VITORIA 22-09-01 ALAVÉS 2 – DEPORTIVO 3 Ficha Técnica Alavés: Kike Burgos; Geli, Coloccini, Téllez, Llorens; Astudillo, Pablo; Mara (Vucko, min. 53), Witschge (Iván Alonso, min. 53), Magno; y Rubén Navarro (Ibon Begoña, min. 71). Deportivo: Molina (2); Manuel Pablo (2), Djorovic (2), Naybet (1), Romero (1); Emerson (2), Mauro Silva (1); Scaloni (1) (José Manuel(-), min. 82), Valerón (2) (Sergio (2), min. 68), Amavisca (3); y Makaay (1) (Tristán (-), min. 77). Goles: 0-1, m. 24: Amavisca. 0-2, m. 47: Amavisca. 1-2, m. 61: Llorens. 2-2, m. 83: Coloccini. 2-3, m. 87: Sergio. El mejor: Amavisca. Arbitro: Fernández Marín (C. Valenciano). Mal, mostró cartulina amarilla a Astudillo, Magno, Llorens, Pablo, Vucko e Iván Alonso, (en dos ocasiones); y a Mauro Silva, Valerón y Amavisca. Incidencias: 12.931 espectadores. VICTORIA EN VITORIA Mendizorroza era hasta el sábado uno de los campos malditos para el Deportivo. El Alavés es un equipo rocoso que basa en el poderío físico y en el despliegue rápido a la contra su principal argumento futbolístico, precisamente la táctica más dañina para el equipo coruñés. Este año sin embargo Irureta pudo salir airoso de una batalla en la que normalmente cae derrotado. El secreto estuvo en la disposición de las líneas: defensa adelantada, cinco centrocampistas basculando en bloque y un punta abriendo hueco a las incorporaciones desde atrás. También destacó en la presión, en la pelea cuerpo a cuerpo y en la calidad individual en momentos cruciales del choque. Durante la primera mitad no hubo un claro dominador del juego pero el Depor demostró más recursos ofensivos. Su disposición táctica ahogaba al rival en medio campo permitiéndole jugar lejos de su propia área. El movimiento del balón no era rápido pero los deportivistas demostraban mejor criterio en el pase, al menos hasta llegar al área rival, ahí siempre pifiaban en la última entrega. Las banda izquierda aportó lo mejor de cada bando. Amavisca fue el verdadero artífice de la victoria del Depor y Coloccini a punto estuvo de equilibrar el resultado. Ellos dos mantuvieron un duelo particular durante todo el encuentro tanto en defensa como en ataque. El primero en crear peligro fue el argentino del Alavés rematando un corner que, tras rebotar en Djorovic, se encontró a Manuel Pablo sobre la línea de gol. Poco después Amavisca culminó impecablemente un centro largo de Manuel Pablo para adelantar al Depor. Valerón tuvo también oportunidad en otro remate de cabeza pero su ejecución fue bastante deficiente. Cero uno en el descanso con buenas perspectivas para los herculinos. En la mente de los aficionados coruñeses pululaba una duda: Seguirán con el mismo esquema o se replegarán... hacer lo segundo supondría un suicidio táctico en un campo tan difícil como el vitoriano. Amavisca se encargó de tranquilizar, al menos momentáneamente, a los inquietos. A los dos minutos consiguió un espléndido gol tras regatear en el área a un defensor y batir por bajo a Kike. El mérito en esa jugada debe compartirlo con Valerón que se llevo el esférico entre tres contrarios antes de servirle el balón en bandeja al cántabro. Con este marcador se podía intuir más tranquilidad para el resto del encuentro pero con el Depor ya se sabe... Mané realizó dos sustituciones de golpe buscando más presencia en el área coruñesa, uno de ellos fue Iván Alonso. A partir de ese instante se declaró la guerra entre los dos equipos. Hubo más de una entrada merecedora de tarjeta roja directa, por ejemplo la de Magno a la tibia de Scaloni, o la de Iván Alonso a la espalda de Manuel Pablo. Fernández Marín también perdonó a Mauro Silva en varias ocasiones la segunda amarilla. El empuje de los vascos fue encogiendo poco a poco a los gallegos hasta encerrarlos dentro de su área. Comenzaron a sucederse errores inexplicables en la zaga: rechaces hacia el centro, fallos en el corte, patadones sin sentido, faltas peligrosas muy cerca del área, etc. El Alavés se autoconvenció de la posibilidad de dar la vuelta al marcador. Más aún cuando vio lo fácil que se lo ponía el Depor. Una jugada de estrategia más vista que la cabecera del telediario supuso el primer gol local. Corner hacia atrás para la llegada de Llorens. Todo el Depor dentro del área y nadie salió a tapar el disparo. Cuando Molina descubrió, entre tal maraña de hombres, por donde iba el cuero ya no tuvo tiempo a alcanzarlo. Empezaron a temblar las piernas de más de uno recordando remontadas recientes. Los hombres de Mané continuaron su acoso. El Alavés se quedó con diez por la expulsión de un protestón Iván Alonso. El Deportivo pudo sentenciar en alguna contra pero Makaay y Naybet fallaron sus ocasiones. En el minuto 83 todo pareció derrumbarse, Coloccini, el mejor de los vitorianos, remató libre de marca una falta y esta vez no encontró obstáculo hasta la red. Delirio en las gradas. El Depor parecía hundido. Lo mismo de siempre, todo el trabajo de un partido se difuminaba en quince minutos nefastos. Amavisca, sin embargo, sabía que este era su día grande y no iba a permitir que se lo chafara nadie. Se sacó un jugadón de la manga para permitir que Sergio volviera a adelantar al Depor. Se cumplía el minuto 87 y parecía todo sentenciado. El árbitro prolongó cuatro minutos, suficiente para que el Alavés se lanzara a la carga con Téllez como delantero centro. Con el tiempo prácticamente cumplido Fernández Marín señaló falta de Coloccini a Djorovic justo antes de que Geli rematara un balón que acabaría en gol. La protesta fue mayúscula pero el colegiado ni se inmutó y anuló la jugada. Todos respiramos aliviados y pocos segundos después celebramos la primera victoria en Vitoria desde que volvimos a la élite del fútbol nacional. ¡Invictos fuera de Riazor! Dos de dos y ante rivales que nos bailaron la temporada pasada. Prometedor comienzo. Lástima el pinchazo en casa ante el Athletic pero eso creo que no se volverá a repetir. Ahora a pensar en la dura semana que se avecina, Manchester y Celta nada menos. Riazor debe ser un rugido infernal hacia los contrarios y un grito unánime de apoyo a nuestros jugadores desde el primer minuto hasta el último, esté como esté el marcador y sobretodo en los momentos en que menos nos convenza el juego de nuestro equipo. El apoyo debe servirles para sacar fuerzas y convencimiento para lanzarse a por los rivales. No cabe otro resultado que no sea una victoria del Depor y vamos a conseguirla entre todos. FORZA DEPOR. Más información en el web de piky www.terra.es/personal/pikynata |