Deportivo - Tenerife |
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Peña Ri@zor. (25-3-2002, 10'15)
Deportivo: Molina; Scaloni, César, Naybet, Romero; Sergio (Djalminha m.66), Duscher; Víctor, Valerón (Capdevila m.77), Fran (Makaay m.59); y Diego Tristán. Tenerife: Julio Iglesias; Basavilbaso, Charcos (Bassedas, m.56), Lussenhoff, Alexis, Bermudo; Javi Venta (Iván Ania, m.60), Martí, Bino, Javi López (Fuertes, m.79); y Marioni. Goles: 0-1 m.30, Lussenhoff. 1-1 m.75 Scaloni. 2-1 m.81 Scaloni. 3-1 m.85, Makaay. Arbitro: Undiano Mallenco, del Colegio Navarro. Mostró tarjeta amarilla a Tristán (m.29), Scaloni (m.30), y Naybet (m.48) por parte del Deportivo; y a Marioni (m.34), Lussenhoff (m.42), Alexis (m.62), y Julio Iglesias (m.89) del Tenerife. Scaloni tumba a Clemente Alberto Torres • A Coruña La tarde era agradecida con un día de verano, fútbol a las cinco y el equipo de gala sobre el verde brillante de Riazor. Se prometía goleada ante el colista pero el partido se desarrolló según guión bien distinto. El Deportivo pudo marcar cinco goles en la primera parte e irse al descanso con el encuentro sentenciado. No era el día. Entre los postes y la falta de acierto de los atacantes deportivistas el balón fue más esquivo que nunca en la portería del equipo visitante. Los de Clemente sabían bien lo que querían. El vasco colocó una fuerte marca sobre Valerón, a quién Lussenhoff se encargó de frenar, incluso con faltas. La solución táctica funcionaba a medias, pues el canario solía desmarcarse parea buscar sus milimétricos pases, pero el gol deportivista no llegaba. Fue entonces cuando las suerte sonrió al argentino de apellido europeo. Sacó un disparo impresionante, sin mirar a portería -todo hay que decirlo- y batió a Molina desde unos 40 metros. Transcurridos 30 minutos de juego, incomprensiblemente, era el Tenerife el que se adelantaba en el marcador. El Deportivo lo intentó todo para empatar, pero con ventaja isleña se llegó al descanso. En la segunda parte los de Irureta siguieron intentándolo pero el nerviosismo de la desventaja propiciaba que las imprecisiones se sucedieran sobre el césped. Mientras tanto Riazor se quedaba casi mudo al ver que el 0-1 seguía mandando en A Coruña. Entre tanto desconcierto se echaba de menos la sentencia de la calidad que nace en las botas de los Tristán, Valerón, Víctor, Fran... Pero no llegaba. Incluso el delantero sevillano -gafado ayer- fallaba un penalti que podría haber empatado el choque. Tuvo que ser la raza la que levantase el encuentro. Apareció Scaloni. El jugador italo-argentino lanzó sendos zarpazos en los minutos 75 y 81 que dieron la vuelta al partido. Makaay redondeó el resultado con un bello gol cinco minutos antes del final, pero el mérito tiene nombre propio. Lío Scaloni la lió y se bastó él solo para tumbar a un correoso Tenerife. Clemente vino a hacer su partido y le salió mal, frenó a los artistas blanquiazules... Pero no contaba con Scaloni. |