Deportivo - Alavés |
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Peña Ri@zor. (2-2-2002, 20'6)
DEPORTIVO DE LA CORUÑA: Molina; Héctor (Víctor, min.45), César, Donato, Romero; Sergio (Pandiani, min.77), Mauro Silva; Makaay, Djalminha, Amavisca; y Diego Tristán (Valerón, min.56). DEPORTIVO ALAVES: Kike; Geli, Coloccini, Téllez, Lloréns; Turiel, Pablo; Astudillo, Jordi Cruyff (Mara, min.93), Ibon Begoña; y Rubén Navarro (Magno, min.75). GOLES: 0-1, min.42. Astudillo. ÁRBITRO: Turienzo Álvarez (Colegio Castellano-Leonés). Amonestó a los locales César (min.23), Donato (min.34), Héctor (min.45), Romero (min.64), Víctor (min.75) y Pandiani (min.91), así como a los visitantes Lloréns (min.32), Pablo (min.74), Kike (min.91) y Turiel (min.93). Sin soluciones en Riazor Alberto Torres • EL IDEAL GALLEGO El que avisa no es traidor, dice un célebre refrán del exquisito compendio de frases castellanas que se manejan por estos pagos. Cierto. El Deportivo no ha sido traidor consigo mismo porque ya se había autoadvertido de que estaba jugando al límite en una partida muy peligrosa. Se ganaba en casa, jugando mal, pero se ganaba. 2 puntos de 24 fuera de Riazor. No pasaba nada porque se arreglaba en A Coruña. Hasta que falló Riazor. El juego desplegado por el equipo de Irureta era el aviso. El síntoma evidente de que las cosas no funcionaban como debieran. La constatación de un hecho real. Ayer se pagaron las consecuencias con un alto precio ya que, al perder en campo propio y jugar en sólo dos días contra el Celta, el optimismo no es, precisamente, la bandera de este equipo. Lo más duro de la derrota de ayer es que fue totalmente justa. Por mucho que algún componente de este equipo pueda justificar, excusar o anteponer como atenuante. El triunfo del Alavés es el triunfo del trabajo bien hecho. Un trabajo que hizo que los de Mané jugasen la final de la UEFA el año pasado. No es casualidad lo de este equipo. Es duro, además, ver como el Deportivo sólo se fía de las individualidades. A Irureta se le llena la boca cuando habla del concepto de equipo, que es el que debe imperar, pero sus jugadores no lo emplean. Cada uno hace la guerra por su cuenta. Ayer no hubo soluciones para romper el pressing del Alavés. Se careció se alternativas para frenar el repliegue de los de Mané. Siempre se oye hablar a los entrenadores de los “espacios” en el fútbol. Pues bien, los espacios, primero, se crean, a continuación se ocupan y, después, se utilizan. El Deportivo no supo seguir estas reglas en, prácticamente, ningún momento. La banda derecha no existió en la primera parte porque Irureta no dio entrada a Víctor. Si se quiere jugar con dos delanteros, hágase, pero no a medias, sacrificando al interior derecho y al segundo atacante. Ayer el equipo no demostró ser éso, un equipo y, lo que es más preocupante, careció por completo de señas de identidad. O se trabaja más, en todos los aspectos, y se es más consciente de la dificultad del presente, que está avisando, o el futuro será negro. |