Valladolid - Deportivo |
|
Peña Ri@zor. (13-1-2002, 17'10)
VALLADOLID: Ricardo; Torres Gómez, Peña, Mario, Marcos; Caminero (Tena, min. 70), Fernando (Eusebio, min 75), Sales, Jesús (Lozano, min. 78); Tote y Luis García. DEPORTIVO: Molina; Scaloni, Donato, Djorovic, Capdevila; Sergio (José Manuel, min. 65), Mauro Silva; Víctor, Valerón (Tristán, min. 46), Fran (Duscher, min. 46); y Roy Makaay. GOLES: 1-0, Marcos (31'); 2-0, Fernando (32'); 3-0, Fernando (33'). ÁRBITRO: Pino Zamorano (col. Castellano-Manchego). Amonestó a Torres Gómez, por el Valladolid y a Víctor y Tristán por el Deportivo. Desastre en Valladolid Alberto Torres • EL IDEAL GALLEGO Un punto de 21 posibles fuera de casa. Desastroso. Pero lo más preocupante es que el Deportivo no tiene alternativas en un partido. Mucha plantilla, mucha estrella, pero nada. Ayer un equipo compuesto por once jugadores bastante modestos, comparados con los fenómenos del Deportivo, barrió del mapa a los coruñeses con una eficacia desbordante. Otro dato preocupante. Irureta llega a la sala de prensa y dice que su rival ganó por que puso más coraje, entusiasmo, agresividad y trabajo. ¿Es que los deportivistas no ponen éso que todo hijo de vecino le echa a su trabajo? Es vergonzoso que un equipo como el Deportivo haga el papelón de ayer. Ninguno de los jugadores se salva y, si son consecuentes, tendrán que aceptar la crítica unánime de todo lo que rodea al equipo blanquiazul. El equipo no sabe por dónde anda. Se ve a leguas. Aunque gana en casa le cuesta demasiado imponer su ritmo. Cuando tiene ritmo, claro. Todas las líneas del Deportivo fallaron. En la defensa Donato, que jugó su tercer partido consecutivo en ocho días, hizo aguas con Djorovic, mientras que César continúa en el banquillo. Los laterales no cerraron bien sus bandas y no contribuyeron en el ataque, ya que éste no existió. Hasta Mauro, uno de los jugadores más regulares, no estuvo a la altura y no hizo un buen tándem con Sergio. Fran y Víctor, todo calidad, no fueron capaces de trenzar jugadas de peligro. Valerón, simplemente, estaba en otro partido y a Makaay sólo le llegó un balón en condiciones. Molina no pudo hacer otra cosa que ver como el balón se alojaba en su portería tres veces. Lamentable actuación de todo el equipo. No hay mucho que decir sobre cómo y por qué se perdió ayer y, desafortunadamente, son ya muchas derrotas en las que siempre se recurre a la manida frase de “a ver si ésto sirve de escarmiento y el equipo reacciona”. No parece que tal reacción vaya a ocurrir. Al tiempo. Si la dinámica es ésta, que el equipo de verdadera pena fuera de casa y en Riazor arregle los desperfectos habrá que asumirlo. Eso sí, que nadie, ni entrenador, ni presidente, ni jugadores, hable de títulos. De esta forma no se ganan. |