Real Madrid - Deportivo |
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Peña Ri@zor. (12-1-2002, 18'50)
REAL MADRID: Casillas; Michel Salgado, Hierro, Pavón, Roberto Carlos; Figo, Helguera (Celades, 83'), Makelele, Zidane (Guti, 90'); Raúl y Morientes (Solari, 71). DEPORTIVO: Molina; Héctor, Naybet, Donato, Romero; Víctor, Mauro Silva, Sergio, Fran; Valerón (Djalminha, 62') y Makaay (Tristán, 62'). GOLES: 1-0, Morientes (5'); 1-1, Makaay (7'); 2-1, Zidane (8'); 3-1, Raúl (64'). ÁRBITRO: Undiano Mallenco (Col. Navarro). Amonestó a Donato, Morientes, Héctor, Hierro y Djalminha. (Futvol.com) Primer partido de 2002, último de la primera vuelta de la liga y a la conclusión un equipo en lo más alto: el Real Madrid, que no pudo comenzar mejor su Centenario. Con el lleno de la grada, la festividad de la noche y la calidad de ambos contendientes, el encuentro se inició a mil revoluciones para deleite del espectador. Sólo el césped, en malas condiciones, desentonaba. A los cinco minutos, Raúl gana una pugna a Naybet en carrera y asiste con un suave toque de zurda al hueco, donde aparece Morientes para fusilar el 1-0. Sin tiempo para digerir el gol, el Depor igualó. Sergio habilita a Víctor en el pico del área y Pavón, de forma inocente, derriba al ex madridista. Makaay, que relegó al banquillo a Tristán, engañó por completo a Casillas. Pero la ruleta rusa seguía girando y le tocó el turno a Zidane. El astro francés inundó de magia el Bernabéu con una jugada única. Figo progresó libre de marca hasta la media luna del área, cedió a 'Zizou' y éste se inventó el 2-1. Pisó el cuero, mareó a Héctor con una doble finta dentro-fuera y superó a Molina con un latigazo a media altura que provocó el flamear de pañuelos. Ocho minutos eléctricos y desgobernados de los dos primeros clasificados acabaron de un plumazo con las previsiones menos halagüeñas, sujetas al tacticismo y la racanería frecuente de las grandes citas. Víctor y Valerón embistieron para forzar otro empate, mientras Raúl, ávido de balón y de gloria, ofrecía destellos en cada posesión. El Depor pisaba más el terreno rival, pero el Madrid avanzaba como un cohete a partir de la línea divisoria. Sosegado levemente el duelo, se advertía la superioridad de la pareja Helguera-Makelele sobre la medular deportivista. El francés, sobre todo, repartía y cortaba a un tiempo en la sala de máquinas. Fran, el eterno capitán gallego, se dejó ver a la media hora con un centro envenenado que Makaay culminó rozando el palo. La réplica correspondió a Figo, cada vez más participativo, con un chut cruzado. Acercándose el descanso, la dureza y las faltas cobraron protagonismo. Los más veteranos, Donato y Hierro, lo intentaron sin éxito. El primer acto finalizó con un Real superior, más motivado y mandando en el juego y en el marcador ante un Depor demasiado blando. Todo siguió igual en la segunda parte. El cuadro de Del Bosque, dueño y señor, aprovechaba los frutos de su creciente presión y Morientes tuvo la sentencia, frustrada por un Molina magistral sobre la misma raya de gol. El Depor pedía cambios a gritos e Irureta accedió a la hora de juego, justo después de anular el árbitro el tercero de Morientes por fuera de juego de Helguera. Pero ni Djalminha ni Tristán pudieron 'entrar' en el partido, porque Raúl se encargó de finiquitar la contienda. El siete blanco recibió de espaldas, hizo un sombrero a Naybet y Donato en tres toques y fusiló a la red con su pierna mala. Nuevo flamear de pañuelos. A partir de ahí, el Depor se borró y el Real pudo aumentar la cuenta por medio de Morientes, Helguera y Raúl, en dos lances. La exhibición blanca no registró más goles pero infundió en el ex líder una alarmante sensación de impotencia. |