Lille - Deportivo


Peña Ri@zor. (13-10-2001, 9'25)
Lille: Wimbée, Pichot, Fahmi, Cygan, Ecker, Landrin (61' Bassir), Sterjovski (74' Olufadé), N'Diaye, D'Amico, Cheyrou (77' Murati) y Bakari.

Deportivo: Molina, Héctor, Donato, Naybet, Romero, Emerson, Duscher, Víctor (70' Scaloni), Valerón (77' Sergio), Fran (64' Amavisca) y Pandiani.

Árbitro: Claus Bo Larsen (Dinamarca). Mostró tarjeta amarilla a Duscher.

Goles:
0-1, m.49, Valerón.
1-1, m.86, Olufadé.

Alberto Torres. EL IDEAL GALLEGO.

El Lille gillotina al Depor.

Europa no da concesión alguna sea cual sea el rival de turno. En esta ocasión un Deportivo, netamente superior a los galos, acudió a Lille con el claro objetivo de obtener un triunfo. El tropiezo contra el Olympiakos en la primera jornada pesa como una losa en las aspiraciones blanquiazules de clasificarse para la siguiente ronda.
Irureta planteó un partido agresivo, en defensa y ataque, y de control en el medio del campo. Todo le salió bien hasta que Valerón, Víctor y Fran fueron dejando el terreno de juego para dar entrada a Sergio, Scaloni y Amavisca. El manejo de balón dejó de ser eficiente y se cedió la posesión al rival. Ya se sabe, la mete quién la tiene.

Desde el primer minuto de juego los coruñeses ejercieron el control en la parcela ancha y solventaron con éxito las ocasiones de peligro en el marco de Molina. Incluso pudo el Deportivo llegar al descanso con el empate roto si Pandiani hubiese tenido una noche más afortunada. Pero con tablas se llegó a la mitad del choque.

Al comienzo de la segunda parte (min. 49) el equipo blanquiazul siguió siendo fiel a sus ideas y consiguió un golazo por Medio de Valerón. La esquiva justicia del deporte no lo era entonces con el cuadro de Irureta.

El monólogo blanquiazul en el medio del campo era más que suficiente para mantener el dominio del partido. Además el equipo llegaba muy claramente a la portería de Wimbeé pero el asistente -jugador número doce ayer del Lille- se empeñaba en señalar fuera de juego en todas y cada una de las acciones de ataque del equipo gallego.

El Deportivo se perdió cuando perdió a Valerón. La causa no fue por la entrada de Sergio, sino porque abandonaba el campo el futbolista con las ideas más claras y el que mejor criterio estaba imprimiendo al juego galaico. Irureta quiso oxigenar el medio del campo para aguantar las embestidas del Lille. Es posible que Valerón no hubiese aguantado hasta el final, pero el oxígeno se lo suministró al Lille.

Los franceses, espoleados por su público, se lanzaron entonces a ciegas sobre la portería de Molina. El minuto ochenta y siete cayó como la guillotina, tan utilizada en nuestro vecino país, sobre el cuello deportivista. Olufade no encontró la oposición de los medios coruñeses ni de la propia zaga para empalmar con dureza un fuerte disparo que acabó en todo un golazo. Sobraron cinco minutos en Francia. Esperemos que no se pida la hora en un futuro cercano.

Colabora con la Peña Web Ri@zor incluyendo tu comentario sobre este partido

Numero de peñista: Clave:

Comentario