Deportivo - Figueres |
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Peña Ri@zor. (30-1-2002, 18'37)
DEPORTIVO: Nuno; Scaloni, César, Donato, Capdevila; Emerson, Duscher; José Manuel, Diego Tristán (Amavisca,69'), Djalminha (Sergio, 74'); y Pandiani. FIGUERES: Caballero; Fernando, Salas (Serra, 25'), Dani Fernández, Ruano; Freixa (Eloy, 75'), Pagés (Piti, 46'), Algar, Arnau; Peña y Juli. GOLES: 1-0, José Manuel (6'); 1-1, Piti, de pti. (93'). ÁRBITRO: Pérez Burrull. Mostró tarjeta amarilla a Scaloni, Emerson, César, Peña, Freixa y Sala. El Deportivo, primer finalista Alberto Torres • EL IDEAL GALLEG Llovía en A Coruña. Y no mansamente, como plasmó el Nobel Cela en su “Mazurca para dos muertos”. Llovía duro sobre Marineda e incluso pensó algún cerebro de Riazor en la posibilidad de suspender el partido por la cantidad de agua que anegaba el verde del estadio. Ayer, en Riazor, de mazurca nada, de danza balompédica nada, y los equipos... medio muertos, futbolísticamente hablando, uno que se veía en la final con el resultado del partido de ida y otro que ya no tiene más fuelle que entregar generosamente tras el esfuerzo de llegar a las semifinales. Por lo que llovía, por la mala noche, por el tedio... quién merece todo un premio y un reconocimiento son los aficionados que se dieron cita en el recinto del equipo deportivista. El fin justifica los medios Irureta, maquiavélico en su postura, emplea ahora el discurso de “nos vamos a Madrid que es lo importante”. De acuerdo. Pero nadie puede negar que el equipo llega a la final con algunas incógnitas que no ha conseguido despejar en la meritoria ecuación en la que se encuentra inmerso: Liga + Champions + Copa = Poco fútbol y mucha angustia. Impresiona que se aguante en los tres frentes, pero lo hace el Deportivo con bastantes problemas para no resbalar y zozobrar hacia los abismos de la clasificación o la eliminación. En cualquier caso, en fútbol, por lo menos, el fin sí que justifica los medios y, ya se sabe, lo que cuenta es ganar (o empatar, que también vale). El partido comenzó con todas las trazas como para convertirse en una llamada al aburrimiento. A los cinco minutos, cuando el encuentro nacía, José Manuel, a pase de Tristán, abortó cualquier vana esperanza catalana de meterse en la final de la Copa. Parecía complicado que un Segunda B -dignísimo, pero Segunda B- pudiese entrar en la cueva de un conjunto Champions y asestarle dos goles para salir victorioso. Los pronósticos se cumplieron. Aunque hubo jugadas interesantes, durante la mayoría del partido el esférico circuló con poco criterio por un encharcado estadio que, eso sí, drenó bastante bien el río caído del cielo en forma de lluvia torrencial durante toda la tarde. La salsa, una vez más, la puso un árbitro, Pérez Burrull, que con el tiempo reglamentario cumplido se inventó un penalti inexistente de César. Piti, jugador del equipo catalán, lo transformó para poner el definitivo 1-1 en el marcador. Fin del tedio, ovación y mariscada para el Figueres y el equipo coruñés a pensar en el Alavés. La vuelta copera sirvió para ver en acción a varios hombres. Un eléctrico y generoso José Manuel, un Djalminha que busca como loco un buen momento de juego, un Pandiani todo entrega con poca efectividad o un Tristán que hizo diabluras sin conseguir que el gol recompensase la calidad que atesora en sus botas. Entre todas las acciones de estos hombres pudieron subir al marcador un par de goles más pero, el equipo no tiene el punto de mira excesivamente atinado. En definitiva, el fútbol se disolvió en la pluviosa noche como la propia lluvia disolvió los goles que pudieron animar la fiesta de llegar a la segunda final copera de la historia del club. Mucho habrá que cambiar para levantar el trofeo. |